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Mended Little HeartGuide en Español

Introducción Índice de mi hijo SECTION Algunos niños se sienten muy incómodos con la CHD durante un año o dos, pero luego, superan esa fase si se les da espacio. Siempre respete al niño cuando se niegue a hablar sobre su anomalía cardíaca, sin importar quién le pregunte, incluso maestros u otros adultos. Enséñele a su hijo a contestar amablemente de la siguiente manera: “Preferiría no hablar de eso ahora. Es algo privado”. Esto lo ayudará a sentirse seguro y en control. Admita que no es justo que tenga CHD, pero no aliente la autocompasión Seamos honestos, la CHD no es algo divertido o justo, pero el niño debe vivir con eso. Si se siente enfadado o triste por ello, no minimice esos sentimientos con frases como “podría ser peor” y “debes estar agradecido de estar vivo”, pero tampoco participe en la queja, la autocompasión o el enojo. A veces, el niño solo necesita un oído o que alguien le diga “Sí, esto apesta”. En ocasiones, un abrazo, una sonrisa o una salida divertida juntos puede marcar una gran diferencia. Si su hijo pasa por una fase de enfado o depresión, no intente solucionarlo (sí, esto le resultará difícil), solo continúe dándole amor, incluso aunque no le permita acercarse, hasta que supere esa fase. Busque ayuda si considera que es conveniente o si el niño experimenta depresión o emociones extremas. Comprenda que la adversidad no siempre es algo malo Muchas veces, los padres asumen que la CHD es algo malo y que la lucha del niño le causará daño, pero muchas personas Acerca del corazón que experimentan situaciones adversas son más amables, más fuertes y más seguras de sí mismas debido a esa experiencia. Vivir con una enfermedad crónica también puede hacer que los niños sean más compasivos con otras personas. Dar reconocimiento a la fuerza y resistencia del niño lo ayudará a adquirir confianza. Dígale a su hijo cuán valiente es. Los padres y cuidadores eliminarían la CHD de los niños sin pensarlo si pudieran, pero la mayoría reconoce que la experiencia, de alguna forma, los ha convertido en mejores personas. Lo mismo ocurre con el niño. Busque otras familias con niños con CHD A menudo, conocer a otros niños con la misma afección u otra similar puede hacer que su hijo se sienta más “normal” y seguro. Esto también ocurre con los hermanos de niños con CHD; hablar con otros hermanos hace que su experiencia parezca menos aterradora. Incluso conocer adultos con la misma enfermedad puede ser una inspiración para los niños, especialmente, los adolescentes, y puede hacerlos sentir más esperanzados. Go To 80


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