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Mended Little HeartGuide en Español

prenatal 3 En el Ejercicio físico para pacientes con cardiopatía congénita En el pasado, a los niños con CHD se les aconsejaba que no hicieran ejercicio “por las dudas”, pero a medida que más casos de niños con CHD comenzaron a sobrevivir en la edad adulta, este enfoque cambió. Evitar que obtengan los beneficios que el ejercicio tiene para la salud, como el control del peso y de la presión arterial, puede terminar siendo más nocivo que positivo. Debido a que ahora esperamos que la mayoría de las personas con CHD viva en la edad adulta, también tenemos que considerar cómo la falta de ejercicio físico podría afectar negativamente sus niveles de colesterol. Además de sus conocidos beneficios cardiovasculares, el ejercicio físico también puede mejorar de forma significativa la sensación de bienestar de una persona. Evitar que un niño participe en las clases de educación física, deportes recreativos o incluso deportes competitivos puede tener efectos sociales y emocionales negativos. Muchos padres se preguntan si es seguro dejar que un niño con CHD haga ejercicio físico. Temen que su hijo fuerce mucho el corazón o lo haga latir demasiado rápido. Los niños también tienden a quedarse sin aire durante el ejercicio, y puede ser aterrador ver a su hijo agitado tratando de respirar. A pesar de estas preocupaciones, el ejercicio físico puede ayudar a los niños con CHD a mantenerse saludables. El cardiólogo del niño podrá aconsejarlo sobre sus necesidades y limitaciones. Aunque puede que no desee que un adolescente con determinados problemas cardíacos juegue fútbol americano en la escuela, podría estar bien que juegue algún otro deporte competitivo que no implique choques corporales. Es poco probable que convertir al niño en un fanático de la televisión que no hace nada de ejercicio sea bueno para él a largo plazo. Para ciertas personas con CHD, el riesgo de algunas formas de ejercicio supera los beneficios. Estos individuos incluyen, entre otros, los pacientes con alto riesgo de ritmos cardíacos peligrosos (síndrome de QT largo, miocardiopatía hipertrófica, Este video estará disponible pronto etc.); las personas con riesgo de desgarro por vasos agrandados o débiles (síndrome de Marfan, aneurismas aórticos, etc.) o de sangrado (tratamientos de anticoagulación); los pacientes con estenosis aórtica aguda, ciertos problemas de la arteria coronaria, presión arterial alta no controlada o dispositivos médicos vitales que podrían resultar dañados (marcapasos, desfibriladores, etc.). Además, la mayoría de los niños necesita restricciones de ejercicio significativas durante varias semanas tras una cirugía de corazón, pero finalmente, puede volver a una actividad plena. Cualquier persona con CHD que haya tenido síntomas relacionados con el ejercicio físico debe hablar con el equipo de cardiología. En general, hay muchas más preguntas que respuestas en lo que se refiere a este tema, y el riesgo del ejercicio es diferente para cada paciente. Por eso, es importante conversar con el equipo de cardiólogía del niño para determinar qué tipos de ejercicio físico son los adecuados. Asegúrese de que la charla se centre en lo que su hijo puede y debe hacer para mantenerse sano, en lugar de lo que no puede hacer. Centrarse en los riesgos del ejercicio e ignorar los beneficios podría afectar al niño a largo plazo. Para obtener más información acerca de la actividad física en los pacientes con CHD, conozca los recursos en línea disponibles de CardioSmart.org y Heart.org. 1 Información general 2 Diagnóstico hospital 4 Vivir con CHD 5 Formularios 71


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