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Mended Little HeartGuide en Español

prenatal 3 En el infecciones. Si su hijo tiene problemas para aumentar de peso, es posible que necesite enriquecer la leche materna con leche maternizada. Esto puede resultar frustrante si desea que su hijo tome exclusivamente leche materna, pero es importante para el bebé obtener suficientes calorías para crecer. Recibirá todos los beneficios de la leche materna, incluso si está enriquecida. Biberón Para algunos bebés, no es posible alimentarse exclusivamente con leche materna o recibir siquiera un poco. En ocasiones, la lactancia crea más estrés y ansiedad en las madres de bebés con CHD de lo que pueden manejar. Haga lo que funcione mejor para usted y su familia sin sentirse culpable. No dañará al bebé por darle leche maternizada. Trabaje con el equipo médico del niño para encontrar la leche correcta. Algunos bebés necesitan leches maternizadas especiales y fáciles de digerir, las cuales pueden ser costosas, por lo que pregunte sobre descuentos o lugares en los que pueda comprar más barato. Al comienzo, los bebés suelen tomar entre dos y cuatro onzas de leche en cada comida y necesitan alimentarse cada dos a cuatro horas. Trabaje con el equipo médico del niño para crear un cronograma, pero entienda que es posible que necesite aplicar ajustes. Sondas de alimentación Debido a ciertas cuestiones médicas, o porque no pueden beber suficiente leche maternizada o leche materna, algunos bebés deben ser alimentados a través de una sonda nasogástrica. Estas se utilizan durante un período breve hasta que el niño es capaz de alimentarse y aumentar de peso por sí solo. La mayoría de los bebés con CHD pueden empezar a comer cereal y alimentos para bebé a la edad habitual de cinco a seis meses. El equipo médico del niño y, en ocasiones, un equipo de salud doméstica, lo ayudarán a usar una sonda nasogástrica si es necesario. La nutrición durante la infancia A medida que crecen, los niños con CHD pueden tener mayores necesidades nutricionales que los otros niños. Al igual que cualquier otro niño, también es típico que se vuelvan exigentes con la comida, y que tengan períodos en los que les gusta un alimento por un tiempo y luego ya no lo quieren más. Alimentar a un niño puede ser algo frustrante y emocional si se niega a comer o se vuelve demasiado exigente. Recuerde que la mayoría de los niños come cuando tiene hambre. A continuación, encontrará algunos consejos para que la alimentación de su hijo deje de ser una batalla: • Ofrezca al niño tres comidas equilibradas (elementos de varios grupos de alimentos) y dos refrigerios por día. • Evite forzar o sobornar al niño para que coma todo. • Ofrézcale siempre un alimento por comida que sepa que comerá. • Experimente con diferentes texturas y consistencias. • Sepa que cuando su hijo tenga suficiente hambre, comerá. Evite convertirse en un cocinero a pedido en su propia casa. Asegúrese de consultar con el cardiólogo, el pediatra o el nutricionista del niño para que lo ayude a crear un plan de alimentación. Si usted o el equipo médico notan que el niño no está aumentando de peso lo suficiente, no significa necesariamente que esté haciendo algo mal. Posiblemente, deba aumentar el número de calorías que consume a diario. A continuación, encontrará algunos consejos sobre cómo hacer eso: • Agregue una cucharada de aceite de canola cuando prepare el alimento del niño. • Agregue una cucharada de leche en polvo a los alimentos líquidos o molidos. • Evite los alimentos bajos en grasas o libres de grasa. • Además de frutas y verduras, dele alimentos con alto contenido calórico: mantequilla de maní, aguacate, queso, frutos secos y semillas, legumbres, carnes, etc. Para obtener más información útil sobre cómo aumentar las calorías, consulte esta lista de alimentos con alto contenido calórico del Hospital de Niños de Cincinnati. 1 Información general 2 Diagnóstico hospital 4 Vivir con CHD 5 Formularios 69


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